A las noches, el Bar Avenida se vuelve a transformar y se convierte en un bar que dispone de una amplia carta para cenar de picoteo. La hamburguesa 3.0, que cambia cada dos semanas, es el plato estrella.
“Habremos hecho 80 versiones, de todas las perladas que se nos ocurren. Variante india, japonesa, mexicana… A veces repetimos porque la cabeza no nos da para más”, comenta Julen.
El Avenida también prepara ensaladas, raciones –tortilla de patata trufada, brie trufado con tostadas o natxos cabrones –, platos principales –pata de pulpo a la brasa, sepia a la plancha o cachopo– y bocadillos calientes y fríos.
Y para completar la carta, en la hora del vermut sigue ofreciendo los fritos caseros –croquetas, calamares, jamón y queso o pimiento- que hicieron famoso este Bar hace 65 años y que siguen manteniendo la tradición de bar de barrio del que se sienten muy orgullosos.